pseudociencia
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Escrito por AleieX en esta fecha: 08 Jun 2007 | Etiquetado como: Ciencia, México, pseudociencia
005 - Mexicanos: Fervientes de la pseudociencia, escépticos de La Ciencia.
El Universal publicó, hace algunos meses en su sitio web, una infografía en donde se muestra la percepción que tiene el público mexicano de la ciencia de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Percepción Pública de la Ciencia y la Tecnología en México que hicieron el CONACYT y el INEGI en 2006. Los resultados no son agradables y tristemente no me sorprenden.
Investigadores del fenómeno OVNI, de lo paranormal, psíquicos y adivinadores son considerados por la mayoría de los mexicanos como “científicos” (a pesar de que el mismo Jaime Maussán dice ser periodista y no científico). Esto puede llegar a ser alarmante, teniendo en cuenta que entre los Científicos mexicanos se encuentra un premio Nobel (Mario Molina, premio Nobel de química 1995); pero insito en que no me sorprenden los resultados de la encuesta, a fin de cuentas el fútbol manda.
También es contrastante que, de acuerdo con esta encuesta, las tres profesiones más respetadas son (en orden descendente): Médico, Profesor e Investigador Científico. Pero aquí hay que pisar con cuidado ya que si los “científicos” mexicanos son ufólogos y no físicos, este tercer puesto deja mucho que desear, es más alentador pensar que los encuestados se refieren a su químico de confianza o a un ecólogo local…
¿Por qué los países desarrollados invierten tantos recursos en investigación científica y desarrollo tecnológico? No es porque tengan un exceso de recursos naturales (al contrario) ni económicos, sino porque este tipo de investigación y desarrollo promueve y potencia el desarrollo de estos países. Sobra ver el ejemplo de Japón, quienes de ser un país atrasado más de cien años antes de la segunda guerra mundial, y después de haber quedado devastado, se levantó hasta ser una potencia invirtiendo en tecnología. Por el contrario, en México se ve a la ciencia como una fantasía, como si fuera magia (a pesar de que tenemos el potencial y los recursos).
La mayoría de los encuestados no sabe que un antibiótico es inútil para combatir un virus (bueno, no todos somos médicos, pero es importante saber qué es lo que tomamos), al fin y al cabo para curarse basta tragar las pastillitas que recomienda la abuela o la que le funcionó al vecino que tenía el mismo dolor pero con dos o tres síntomas distintos…
País de contrastes, sin duda. Es responsabilidad de quienes estudiamos ciencias y de quienes trabajan en ello que participemos activamente a través de la divulgación, aunque sea amateur, para cambiar la concepción actual de lo que es y hace un “científico”.